LA CRUZ ROJA EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Home/Practica medica en la historia/LA CRUZ ROJA EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

 

La Cruz Roja fue ideada por Henry Dunand cuando se encontraba casualmente por motivos comerciales en Lombardia. El 24 de junio de1859 se enfrentaron las tropas francesas de Napoleón III con las fuerzas austriacas del emperador Francisco José en la batalla de Solferino. Dunant pudo ver como los heridos eran abandonados a su suerte en el campo de batalla por falta de medios para asistirles. Esta cruel situación le llevó de inmediato, junto con otros voluntarios, a tratar de mitigar el sufrimiento de estos heridos abandonados. Por sus propios medios hace acopio de vendas, medicinas, alimentos e incluso tabaco.

Como resultado de esta experiencia, Dunant escribe un libro, Un Recuerdo de Solferino, que resulta un éxito editorial. Este libro llega a manos de Gustavo Moynier que era el presidente de la Sociedad Ginebrina de Utilidad Pública. Impresionado por lo que leyó, Moynier decide pasar a la acción. Desde entonces se suceden una serie de reuniones y acontecimientos, que nuestros lectores pueden encontrar fácilmente en otro lugar, Hasta que el 22 de agosto de 1864 se firma el Convenio de Ginebra con lo que la Cruz Roja alcanza su existencia legal. En 1901 Dunant recibe el Premio Nobel de la Paz, el primero de esta clase que se otorga, y entrega todo el dinero del premio a la Cruz Roja. Dunant moriría en 1910 en situación de extrema pobreza.

Aunque la intención inicial era que la Cruz Roja actuara en tiempos de guerra, poco a poco su actividad se fue extendiendo a todas las situaciones de necesidad por causa de desastres naturales o sociales. Sus Principios se basaban en la Humanidad, Neutralidad sin tomar partido por ninguna de las partes, Imparcialidad en relación con raza, nacionalidad o religión, Independencia de cualquier gobierno o poder político, Servicio Voluntario ajeno a cualquier deseo de lucro, Universalidad pues su ámbito es todo el mundo. Y Unidad pues solo puede haber una sola Sociedad de la Cruz Roja en cada país.

Al comenzar la guerra civil, el territorio español se divide en dos partes desiguales, que a lo largo de la contienda se irían modificando en cuanto a su extensión. Como tantas otras organizaciones e instituciones, la Cruz Roja Española se tuvo que dividir en dos. La Cruz Roja de la zona republicana mantuvo su sede en Madrid con una sección en Barcelona. En la zona nacional la sede del Comité de la Cruz Roja se estableció en Burgos. A pesar de su principio de unidad, una Sociedad de la Cruz Roja por país, la XVI Conferencia Internacional de la Cuz Roja, reunida en Londres en 1938, no tuvo más remedio que reconocer a las dos Asambleas de la Cruz Roja que funcionaban en España. El representante del Comité Internacional en la zona republicana fue el Dr. Junod yen la zona nacional fue el Sr. D´Amman. Ambos se mantuvieron en sus cargos hasta el final de la guerra. Es importante señalar que tanto los médicos como el resto del personal sanitario se mantuvieron en sus puestos, en ambas zonas de guerra, tratando a los heridos sin discriminación del bando al que pertenecían, a veces incluso enfrentándose a algunas directrices políticas. Aunque desde el punto de vista administrativo existían dos organizaciones de la Cruz Roja, desde el punto de vista sanitario todo indica que la actuación de los médicos y del resto del personal fue idéntico en ambas zonas.

Al comenzar la guerra, el presidente de la Cuz Roja, era el general Ricardo Burguete con residencia de Madrid. También en Madrid estaba situado el Hospital Central de la Cruz Roja. Pero a los pocos días de iniciada la contienda, el Gobierno de la República disuelve el Comité de la Cruz Roja y lo sustituye por u comité formado por seis médicos, encabezado por el Dr. Romeo Lozano. Asimismo se disuelve la Junta de Gobierno del Hospital Central. Poco después tres representantes del Comité Obrero entran en la dirección de la Cruz Roja y en febrero de 1937 la Sanidad Militar absorbe el Hospital Central de la Cruz Roja. De hecho, toda la sanidad queda militarizada en la zona republicana.

El principal problema era la obtención de suficientes suministros sanitarios. La situación política internacional no lo puso fácil a pesar de la ayuda de Cruz Roja Internacional. Incluso facilitaron al Dr. Segovia, en aquellos momentos director del Hospital Central, un viaje a Ginebra para gestionar la compra de 50 ambulancias y demás material sanitario.

En la zona nacional se establece en Burgos una Asamblea Suprema de la Cruz Roja a cuyo frente se nombra al conde de Vallellano. Todos los médicos son militarizados y Sanidad Militar se incauta de todos los medios de la Cruz Roja. Por motivos de eficiencia, los militares se hacen con la gestión de estos medios pero el personal sanitario sigue perteneciendo a la Cruz Roja.

A lo largo de la contienda, la zona nacional recibe a través de la Cruz Roja un importante donativo de los católicos de Inglaterra, También reciben suministros sanitarios de Alemania y de Italia. Además algunos mutilados de guerra son trasladados a estos países para su rehabilitación.

Según avanza la guerra, las sucesivas derrotas militares del bando republicano hacen cada vez más difícil mantener una sanidad efectiva a pesar delos ingentes esfuerzos de sus sanitarios. Y en ambos bandos, a Cruz Roja mantuvo un importante papel humanitario en múltiples campos, como el canje de heridos y prisioneros, el hacer posible la comunicación con familiares que se encontraban en zonas opuestas y la evacuación de refugiados, tanto dentro de España como con destino a países extranjeros. Así fue como se produjo, por ejemplo, la evacuación de refugiados en la Embajada Británica de Madrid, que fueron trasladados a Alicante para embarcar en el buque Maine.

Para la realización de este artículo nos hemos apoyado fundamentalmente en estas publicaciones:

Los Médicos y la Medicina de la Cruz Roja Española en la Guerra Civil. Gerardo Gómez Trigo. Monografía Beecham, Madrid 1986.

Henry Dunant, Fundador de la Cruz Roja. Andre Castelot. Historia y Vida, nº 31, Octubre de 1970.

.

2018-03-12T09:48:34+00:00 marzo 12th, 2018|Categories: Practica medica en la historia|0 Comments

Leave A Comment

Avada WordPress Theme