POR QUE PASCAL. A MODO DE JUSTIFICACION
Blas Pascal fue un interesante personaje del siglo XVII. Nacido en el seno de una familia acomodada, nunca tuvo problemas económicos y no se le conocen medios concretos de ganarse la vida excepto por algunos casos esporádicos que rindieron pocos réditos dinerarios. No fue un hombre rico pero no pasó apuros económicos y cuando tuvo algún dinero de más lo dedicó a obras de caridad.
Blas Pascal nunca fue a un colegio ni a una universidad. Fue educado por su padre en su propio domicilio. Su padre, Etienne Pascal, fue su único preceptor y riguroso maestro. A pesar de esta falta de educación académica, Blas llegó a ser uno de los científicos más importantes de su tiempo. Las matemáticas, la geometría, la física y la mecánica (su máquina aritmética fue un invento notable) son los campos en los que ha dejado hallazgos que siguen vigentes en nuestros días.
No fue un filósofo ni quiso serlo pero en los numerosos escritos que han llegado hasta nosotros podemos encontrar muchas ideas y conceptos de gran altura filosófica. Hombre muy religioso fue influenciado por las ideas de los jansenistas de la abadía de Port Royal de los que fue amigo y colaborador. Los jansenistas se consideraban fieles participantes de la Iglesia católica romana pero finalmente su doctrina fue considerada herética lo que causó algunos problemas a Blas Pascal.
Blas Pascal nunca contrajo matrimonios y no tuvo hijos. Las distintas versiones sobre las posibles relaciones sentimentales con algunas mujeres de su círculo de amistades pueden considerarse falsas. A su muerte, sus herederos fueron algunas obras de caridad y sus hermanas Jaqueline y Gilberte.
Es impresionante que un hombre que solo vivió hasta los 39 años de edad dejara una obra tan importante. Obra que realizó en medio de la enfermedad que sufrió durante casi toda su vida. Ni un día sin dolor, llegó a decir. Pero tenemos muy poca información sobre sus padecimientos que finalmente le llevaron a la muerte. Su hermana Gilberte Perier ( Perier por su matrimonio con Filon Perier, amigo de su hermano) atendió a Blas durante su última enfermedad y nos ha dejado una breve biografía escrita pocos días después de su muerte.
En este artículo nos vamos a concentrar en los distintos momentos de su enfermedad, que parece que fue la misma durante toda su vida. Hay momentos en los que los síntomas están descritos con gran detalle a pesar de lo cual es imposible llegar a un diagnóstico cierto. Pascal nunca dio importancia a su enfermedad ni a su sufrimiento pues lo consideraba una prueba que le enviaba Dios y que, como buen cristiano, debía aceptar y sufrir sin protestar.
BREVE ESBOZO BIOGRAFICO
Blas Pascal nace el 19 de junio de 1623 en la ciudad francesa de Clermont Ferrand. Su padre, Etienne Pascal, pertenecía a la pequeña nobleza, nobleza que se obtenía del rey comprando algún cargo, como era habitual en aquel tiempo. Porque los funcionarios reales tenían que comprar su cargo.
Etienne había estudiado derecho en París y los 22 años compró el cargo de concejal electo de Baja Auvernia. Efectivamente, no era realmente un cargo electo sino comprado y con muy buenos ingresos. Con el tiempo llegaría a ser presidente segundo del Tribunal de Impuestos de Montferrand. Muchos miembros de la familia de Blas Pascal habían sido funcionarios reales como su padre. Su abuelo, Martín Pascal, había sido Tesorero de Francia por la circunscripción de Riom. Su tío, Blaise Pascal, fue consejero del Tribunal de Impuestos como su padre. Y su tío Bremond fue Inspector Provincial de Guerra.
En 1616, ya con un cargo bien remunerado, Etienne Pascal contrae matrimonio con Antoniette Begon, hija de un notable de la localidad. De este matrimonio nacerán cuatro hijos. Antonia en 1617 que murió a los pocos meses. Gilberte en 1620,

Blas en 1623 y Jacqueline en 1625. Todos los hermanos se mantuvieron muy unidos y se ayudaron mutuamente a lo largo de toda su vida.
PRIMEROS PROBLEMAS DE SALUD
La salud del pequeño Blas siempre fue precaria. El bautizo no se celebró hasta ocho días después de nacer aunque lo habitual era bautizar a los niños casi de inmediato. Es posible que la débil salud de Blas aconsejasen retrasar el acontecimiento.
Cuando el niño Blas tiene apenas dos años de edad sufre una curiosa enfermedad. Una severa postración, no podía soportar la vista del agua y los líquidos y no podía ver juntos a su padre y a su madre aunque podía verlos perfectamente por separado. Este cuadro se atribuyó al sortilegio de una hechicera. Fue tratado con una cataplasma de hierbas comunes y harina colocada encima del ombligo. Blas cayó en un letargo que le duró varias horas y cuando despertó estaba curado.
LA MUERTE DE SU MADRE
En 1625 Etienne Pascal compra, por la considerable cifra de 31.600 libras, el cargo de presidente segundo de la Cour des Aides de Montferrand. Trataba principalmente de los asuntos de hacienda e impuestos y era un tribunal soberano cuyas sentencias no admitían apelación. Este éxito profesional se ve empañado por una terrible desgracia. En 1626 muere su esposa a los 30 años de edad. Sus hijos eran muy pequeños, La mayor, Gilberte, tenía seis años, Blas tres años y la pequeña Jacqueline apenas un año de edad.
En esta situación Etienne decide dedicar mas tiempo a sus hijos y a su educación, especialmente la de su único hijo varón, Blas. Todo ello sin descuidar sus labores profesionales de forma destacada. Etienne era un gran trabajador.
El joven Blas tendrá a su padre como único preceptor. Nunca fue a la escuela pero junto a su padre estudió la gramática, las ciencias de la naturaleza, el latín, los idiomas, la filosofía y la música pero no las matemáticas, que debían esperar a que el joven fuese algo mayor y más maduro.
TRASLADO A PARIS. UNA CIUDAD LLENA DE OPORTUNIDADES
En noviembre de 1631 Etienne y toda su familia se trasladan a París. Varios fueron los motivos que propiciaron este traslado. Por un lado Etienne pensaba que en la capital del reino tendría mas oportunidades de progresar en su carrera. Pero París también le daba la oportunidad de ponerse en contacto con los medios científicos de la capital. Etienne, que era un buen matemático, también era muy aficionado a las ciencias en general. Además. Etienne Pascal muy atento a la educación de su hijo Blas, pensaba que en la gran ciudad su educación se vería facilitada por los contactos que ambos establecerían con los diversos hombres de ciencia.
Ya en París, Etienne contrata a una ama de llaves, Louise Delfault, que permaneció con la familia muchos años dedicada a la organización de la casa y de los hijos, lo que dejaría más tiempo libre a Etienne. Sobre todo para dedicarse a la educación de Blas. Etienne tenía sus ideas sobre el tema. Creía que no se debía forzar la enseñanza por encima de la capacidad del niño. No había que precipitar la enseñanza sino enseñar las distintas disciplinas, una detrás de otra. Solo se enseñaba una materia nueva cuando la precedente estaba bien aprendida. No debía aprender latín antes de los doce años y no debía descubrir las matemáticas antes de conocer bien el latín y el griego. Mientras tanto le enseñaba gramática, el arte de redactar y rudimentos de español e italiano, lenguas apreciadas en la buena sociedad de la época.
Blas nunca fue a un colegio religioso como era habitual en las familias acomodadas de la época. Pero la familia Pascal era profundamente religiosa. Acudían a su parroquia y cumplían todos los preceptos de la iglesia católica. En materia de fe, seguían la tradición humanista que preconizaba la lectura directa de la Biblia y de los Padres de la Iglesia y en la separación de razón y fe. Siguiendo esta línea Etienne se interesó por los escritos de San Agustín por lo que compró sus obras completas. Esto sucedía mucho antes de que Jansenio publicase su Agustinus que tanto iba a influir más adelante en la postura religiosa tanto de Etienne como de Blas.
En París Etienne, y con él Blas, entró en contacto con los personajes que componían el mundo de las ciencias, como el padre Mersenne, de la orden de los mínimos, uno de los grandes científicos de la época que mantenía un estrecho contacto con Descartes. También con el matemático Pierre de Fermat y con el físico holandés Christian Huygens que,entre otras cosas, explicó la naturaleza de los anillos de Saturno e inventó el reloj de péndulo. La reputación científica de Etienne Pascal estaba tan asentada como para que el cardenal Richelieu le nombrara para formar parte de una comisión que había de comprobar las investigaciones del matemático Baptiste Morin, que exponía un nuevo método para calcular la longitud del meridiano terrestre a partir de los movimientos de la luna. En este ambiente había de transcurrir la infancia de Blas.
BLAS DESCUBRE LAS MATEMATICAS
Así no es sorprendente que Blas, a escondidas porque todavía no le permitían interesarse por las matemáticas ni la geometría, pudiese hojear los libros de su padre y estudiar los Elementos de Euclides hasta la proposición 32. Cuando Etienne Pascal se entera de esta capacidad de su hijo no tuvo más remedio que transigir y dar vía libre para que el joven Blas, que tenía solamente doce años de edad, pudiese estudiar matemáticas y geometría.
El 1 de junio de 1639 se produce un eclipse de sol. Etienne Pascal junto con el padre Mersenne y otros investigadores acuden al convento de los carmelitas descalzos donde tendrían un buen lugar de observación. Blas no pudo acudir como era su deseo pues los puestos eran limitados. Pero no perdió el tiempo pues en esa época publicó su primer trabajo científico, el Tratado de las Cónicas. Una cónica es una figura que resulta por la sección de un cono por un plano y su estudio incluye la circunferencia, la elipse, la hipérbole y la parábola. Blas todavía no había cumplido los diez y seis años. Impresionado por esta obra, el padre Mersenne se la envió a Descartes que no la consideró gran cosa. Las relaciones de Pascal con Descartes nunca fueron buenas.
A finales de 1639 Etienne Pascal es nombrado Intendente (recaudador de impuestos) de Rouen y se lleva consigo a toda la familia. Blas ya había cumplido los 16 años. La labor de Etienne era compleja. Tenía que hacer todos los cálculos y las correcciones necesarias de todas las recaudaciones de la región. Y todo hecho mano, sumas, restas, multiplicaciones y divisiones una por una. Abrumado por el trabajo tuvo que pedir ayuda e hizo venir a Rouen a uno de sus primos hermanos, Florin Perier que era consejero del Tribunal de Impuestos de Clermont Ferrand. Florin terminaría casándose con Gilberte Pascal.
LA MAQUINA ARITMÉTICA
Viendo a su padre trabajando todos los días hasta altas horas de la madrugada (hace cuatro meses que no me acuesto antes de las dos de la madrugada, en palabras de Etienne) Blas tuvo la idea de construir un aparato que ayudase a su padre con los cálculos. No fue tarea fácil y tuvo que hacer varios prototipos a base de engranajes y ruedas dentadas. Pero finalmente

la máquina aritmética fue terminada y podía hacer todas las operaciones aritméticas por cualquier persona que no tuviese conocimiento matemáticos. Uno de los modelos mas completos podía resolver incluso raíces cuadradas. Fue, sin duda, la primera máquina calculadora de la historia. Esta máquina ha pasado a la historia con el nombre de pascalína.
Es en esta época en la que empieza a deteriorarse la salud de Blas Pascal. Mas tarde diría que desde los 18 años no había pasado un solo día sin dolor.
LA PRIMERA CONVERSIÓN. CONTACTO CON LOS JANSENISTAS
En enero de 1646 Etienne Pascal resbala en la calle cubierta de hielo y se disloca una cadera. Fue tratado en su domicilio por los hermanos Adrien y Jean Deschamps que eran médicos expertos en anatomía, medicina y cirugía. Ambos se alojaron en el domicilio de Etienne durante todo el tiempo que duró el tratamiento. Los hermanos Deschamps, ademas de médicos eran hombres religiosos de profunda espiritualidad. Hacía algún tiempo que se habían adscrito a las enseñanzas de Jansenio, cuya doctrina la consideraban alineada con el catolicismo romano pero de una espiritualidad más estricta. No solo curaron la cadera de Etienne sino que los hermanos Deschamps le iniciaron en la doctrina jansenista. Tan convincentes fueron que toda la familia, incluyendo Blas fueron “convertidos” a esta doctrina. Este es el momento en el que algunos biógrafos hablan de la primera conversión de Blas Pascal. Su hermana Jacqueline, llena de fervor, desea entrar como novicia en el convento de los carmelitas pero su padre se lo prohibió.
EL JANSENISMO
Cornelius Janssens, mas conocido por su nombre latinizado Jansenio, fue un profesor de teología en la Universidad de Lovaina y después obispo de Ypres donde murió en 1638. Gran estudioso de la teología de San Agustín, llevó su interpretación de la justificación por la gracia divina a afirmaciones que podían interpretarse como contrarias a la enseñanza del catolicismo imperante. San Agustín proclama que la gracia divina es necesaria

para que el libre albedrío actúe rectamente. Sin la gracia el libre albedrío no puede llevarnos al camino de la salvación.
Jansenio en su obra más célebre, el Agustinus, insiste en que sin la gracia de Dios no hay salvación posible, no podemos confiar en nuestras propias fuerzas, solo podemos esperar la misericordia de Dios. El libre albedrío no basta para inclinarse hacia el bien. Esta interpretación de la necesidad imprescindible de la gracia pareció a los más conservadores, sobre todo los los jesuitas, una doctrina cercana al calvinismo. Otras ideas de Jansenio sobre la administración de los sacramentos, el libe albedrío y la predestinación, fueron demasiado para los más ortodoxos. La obra de Jansenio fue puesta en el Indice de libros prohibidos en 1641 muchos años después de su muerte. . Pero los jansenistas, incluyendo y sobre todo Blas Pascal, continuaron predicando que la obra de Jansenio era compatible con el catolicismo romano y publicaron la Apología de Jansenio en 1644.
EL EXPERIMENTO DE TORRICELLI
Esta primera conversión de Blas no le impide seguir con su dedicación a la ciencia y en 1646 reproduce el experimento de Torricelli. Evangelista Torriceli, discípulo de Galileo, en 1644 demuestra que el aire pesa. Si se vuelca un tubo lleno de líquido (utilizó el mercurio) sobre una vasija llena del mismo líquido, el contenido del tubo desciende hasta un punto. Este experimento demuestra la existencia de la presión atmosférica. El espacio entre el extremo del tubo y el nivel del líquido se suponía que era el vacío. No todo el mundo aceptaba esta idea pues, siguiendo la todavía vigente opinión de Aristóteles, el vacío no podía existir, era el conocido horror vacui. Pascal repite este experimento en varias ocasiones con distintos líquidos y con tubos de distinta longitud y confirma que el espacio que aparecía en la parte superior del tubo volcado es el vacío y no era una emanación gaseosa del mercurio ni aire enrarecido. Con la ayuda de su cuñado Filón Perier repite el experimento en la cima y en la base del Puy de Dome y confirma la acción de la presión atmosférica. Es el origen del barómetro. Muy pronto toda Europa tendría conocimiento de los nuevos experimentos relacionados con el vacío, por medio de un libro que publicará Pascal.
DE NUEVO ENFERMO
En el verano de 1647 Blas se encuentra muy mal y se traslada a París con su hermana Jacqueline mientras su padre sigue trabajando en Rouen. Padece intensos dolores de cabeza y “dolor en las entrañas”. Tenía dificultad para tragar y solo admitía líquidos calientes que toma gota a gota. Los médicos no llegaron a un diagnostico y prescribieron una purga cada dos días durante tres meses. También recetaron una serie de medicinas que debían ser calentadas antes de tomarlas. No tenemos información sobre la naturaleza de estas medicinas. Un verdadero suplicio que Blas Pascal soportaba con resignación cristiana ya que decía que Jesús crucificado le enseñaba a sufrir.
LA ABADIA DE PORT ROYAL
De alguna manera Blas se recupera y puede volver a una vida normal. En ese mismo año de 1647, a través de unos conocidos, entra en contacto con la abadía de Port Royal de orientación cisterciense. La abadía contaba con un centenar de religiosas. Su director espiritual era el padre Antoine Singlin, que se había familiarizado con los escritos de San Agustín y su doctrina de la gracia tal como la interpretaban los jansenistas. Blas y su hermana

Jacqueline se hicieron habituales a los sermones que Singlin predicaba en Port Royal con lo que profundizaron sus tendencias jansenistas. Su padre, Etienne Pascal, muere en 1651 a los 63 años de edad. Es entonces,libre de la prohibición de su padre, cuando Jacqueline entra como novicia en Port Royal. Tenía 23 años y permanecerá en esta orden el resto de su vida.
DE NUEVO ENFERMO FRENA EL TRABAJO Y DECIDE DIVERTIRSE
Muerto su padre, Jacqueline en el convento y su hermana Gilberte casada, Blas se encuentra libre y lleva una vida mundana. Su tren de vida, sin ser lujosa, es la de un hombre acaudalado. Frecuenta los salones sociales donde se discutía para brillar socialmente. No se le reconocen relaciones femeninas estables y nunca tuvo proyectos de matrimonio.
En esta época de vida más mundana se conoce otro episodio de intensos dolores de cabeza. Los médicos le recomendaron renunciar a cualquier actividad intelectual prolongada y que buscara distracciones más ligeras. Según su hermana Gilberte, fueron estas recomendaciones de los médicos las que llevaron a Blas a la vida mundana.
1654 fue un año en el que Blas Pascal todavía realizó algunos trabajos científicos. Presenta en la Academia de Matemáticas de París un resumen de sus investigaciones ya completadas y presenta otras que estaban en curso. La máquina aritmética, el tratado de las cónicas y el tratado del vacío entre las primeras. Todavía no terminadas el tratado de los números múltiplos de otros, el cálculo de probabilidades y el tratado del triángulo aritmético.
Blas Pascal nunca ejerció una profesión como medio de ganarse la vida pero llevó a cabo algunas actividades con intención lucrativa con mejor o peor resultado. Participó en una sociedad mercantil con el propósito de drenar unos terrenos con la intención de dedicarlos a cultivos pero Pascal retiró su participación antes de que la sociedad diese réditos. Intentó vender su máquina aritmética con poco éxito pues era complicada de fabricar y resultaba muy cara. Compra un local comercial y lo alquila, con lo que consigue una pequeña renta. Ya al final de su vida participó en la creación de la primera red de trasporte público de París por medio de coches de caballos que realizaban líneas regulares. Pero no pudo ver el resultado de este negocio pues murió poco después.
LA SEGUNDA CONVERSIÓN
La noche del 23 de noviembre de 1654 Blas, después de haber visitado a su hermana Jacqueline en Port Royal, cambia totalmente de actitud y se sumerge en un estado profundo de espiritualidad. Siente un gran despego por las locuras y diversiones del mundo. La aversión al mundo irá acompañada de una atracción hacia Dios. Aquella noche, o tal vez la siguiente, Pascal quiere dejar constancia de esta segunda conversión y escribe un breve texto que se conocerá como el Memorial. El texto empieza con la frase “Fuego, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob”, por lo que esa noche de conversión ha sido titulada noche de fuego por algunos autores. Aunque no abandona totalmente la ciencia, esta segunda conversión marca el comienzo de una nueva etapa en la que la religión y la espiritualidad ocupan prácticamente la vida y la actividad de Pascal.
Siempre en contacto con los confesores de Port Royal, defiende con ahínco las ideas de San Agustín según la interpretación de Jansenio, especialmente en lo referente a la gracia suficiente y el libre albedrío para lograr la salvación. Sale de su pluma un Escrito de la Gracia y un Tratado sobre la Predestinación.
LAS PROVINCIALES
Las doctrinas jansenistas eran de dudosa ortodoxia en opinión de los más estrictos defensores de la verdadera fe romana, capitaneados por los miembros de la Compañía de Jesús. Pascal publicó una serie de cartas contra los argumentos de los jesuitas aunque sin nombrarlos directamente, por si acaso. En total 18 cartas en las que critica duramente la moral de los jesuitas. Las publicó una tras otras y fueron conocidas como Las Provinciales y publicadas bajo el seudónimo de Louis de Montalte. Siempre por si acaso. Las Provinciales constituyeron un gran éxito editorial. Pero en enero de 1656 la Sorbona decretó una condena del jansenismo. El editor y encuadernador del libro fue detenido y encarcelado junto a su mujer y sus empleados. Las Provinciales tuvieron que pasar a la clandestinidad. Todos los párrocos de París fueron obligados a firmar un formulario de rechazo al jansenismo.
EL MILAGRO DE LA SANTA ESPINA. EL ORIGEN DE LOS PENSAMIENTOS
En 1656 Pascal es testigo de lo que consideró un milagro. Su sobrina Marguerite Perier sufría una fistula lagrimal que ningún médico había podido curar. Pero curó totalmente al tocar una reliquia de la santa espina en la abadía de Port Royal. Impresionado por esta curación milagrosa, Pascal empezó a escribir una serie de notas que habrían de componer una apología de la religión cristiana, pero murió antes de completarla. Según su sobrino, Etienne Perier, fueron escritos durante los últimos cuatro años de su vida, entre 1658 y 1662, años de sufrimiento y enfermedad. Sus herederos y amigos publicaron estas notas con el título de Pensamientos, que ha resultado ser la obra mas conocida de Blas Pascal.
EL DIFICIL FINAL
Los cuatro últimos años de la vida de Pascal, desde el verano de 1658 al de 1662, estuvieron dominados por la enfermedad. Aquejado de un estado de postración y debilidad, abandona toda relación con sus trabajos científicos. Se piensa que este estado de debilidad se debe a un agotamiento intelectual por la intensidad que aplicó su cerebro a inventar y demostrar sus distintos teoremas. Le recomiendan tomar leche de burra e infusiones refrescantes.
En mayo de 1658 decide viajar a Auverne para descansar y recuperarse. Realiza el viaje en un carruaje y tarda 22 jornadas en llegar porque su estado de debilidad le impiden viajar mas de 3 o 4 leguas seguidas sin descansar. Está tan agotado que se ve obligado a rechazar una reunión que le pedía su amigo el matemático Fermat porque “mi salud no es bastante fuerte y no puedo caminar sin la ayuda de un bastón” en sus propias palabras.
A finales de septiembre regresa a París. Ya solo le interesa la religión y la lectura de la Biblia. Hizo un retiro espiritual con confesión general. Escribió un interesante texto que retrata bien su estado de ánimo. Se trata de su Plegaria para Pedir a Dios el Buen Uso de la Enfermedad. En este libro sitúa su enfermedad en los planes de Dios. Me envías la enfermedad para corregirme por mi vida profana, escribe. Debo sentir los dolores como cristiano por mis pecados. Este libro no se publicó hasta después de su muerte.
En 1660 tiene una leve mejoría de su estado de salud pero a mediados de 1662 sufre una recaída. Sufría una extraña desgana y su médico le recomendó que se abstuviera de comer alimentos sólidos y que se purgara. Se traslada a casa de su hermana Gilberte para estar mejor atendido. Es precisamente esta hermana quien nos ha dejado el único relato de los últimos días de su hermano Blas.
El 2 de julio sufre un cólico tan intenso que le impide dormir durante varios días. Entendemos que cuando se habla de cólico se refiere a un dolor abdominal. El 14 de agosto el cólico se repitió acompañado por un terrible dolor de cabeza. Creyendo llegada su última hora quiso confesar y comulgar. Pero los médicos no le dieron gran importancia, pues no tenía fiebre, diagnosticaron una migraña, y le recomendaron beber suero. Pero a medianoche sufrió unas violentas convulsiones y perdió el conocimiento. Cuando se recuperó pidió y recibió, con gran dificultad debido a su estado de debilidad, el santo viático y la extremaunción.
Las convulsiones se repitieron y ya no le abandonaron hasta su muerte, que tuvo lugar a la una de la mañana del 19 de agosto de 1662. Tenía 39 años y dos meses. Dos horas después de su muerte se confeccionó una máscara de escayola de su rostro.
LO QUE MOSTRO LA AUTOPSIA
Su sobrina Marguerite Perier, la que había sido curada por la santa espina, nos ha dejado un texto con la descripción de la autopsia de Blas Pascal. Este texto lo hemos obtenido de la obra de Gabriel Albiac, Pascal (el autor y su obra).
Lo reproducimos aquí evitando las reiteraciones y comentarios innecesarios. Si mantenemos las expresiones médicas y anatómicas de la época.
Una vez abierto el vientre se encontraron el estómago y el hígado putrefactos y los intestinos gangrenados sin que fuera posible saber con exactitud si esto había sido la causa de los dolores de cólico o bien el efecto de ellos. Pero lo más peculiar se produjo en el momento de la apertura de la cabeza cuyo cráneo resultó no tener otra sutura que la lamboidea, lo que aparentemente había sido la causa de los grandes dolores de cabeza a los que se viera sometido durante su vida. Es cierto que había poseído antaño la sutura frontal que permaneció abierta durante su infancia pero al no poder cerrarse se había formado un callo que la cubría por completo. No había el menor rastro de la sutura coronaria. Pero lo más notable que observaron, y a lo cual se atribuyeron en concreto su muerte y los últimos accidentes que lo acompañaron, fue que había en el interior del cráneo, frente a los ventrículos del cerebro, dos impresiones, como de dedo sobre la cera, que estaban llenas de una sangre coagulada y pútrida que había comenzado a gangrenar la duramadre.
Para realizar este artículo nos hemos ayudado de los siguientes textos.
Chiron, Yves. Pascal. El Sabio y el Creyente. Ediciones Palabra. Madrid 2009.
Albiac, Gabriel. Pascal. Editorial Barcanova. Colección El Autor y su Obra. Barcelona 1981.
Albiac, Gabriel. Pascal. La Máquina de Buscar a Dios. Una Antología. Editorial Tecnos. Madrid 2013,
The Life of Mr. Pascal. Es una edición facsímil de la traducción inglesa de Las Provinciales editada en Londres en 1744.
Perier, Gilberte. La Vida de Blaise Pascal. Livraria Press. San Diego – Stuttgart. 2024. Printed in France by Amazon.