VALLE INCLAN. GRAN ESCRITOR Y CRUEL ENFERMEDAD

PARA ENTRAR EN AMBIENTE

Don Ramón María del Valle Inclán ha sido uno de los escritores españoles más notables y discutidos de finales del siglo XIX y del primer tercio del siglo XX. Su imagen estrafalaria, que cultivó con gran esmero, se adornaba con un sombrero de ala ancha , gafas negras de carey,

CARICATURA POR MASSAGUER EN 1921

bastón de nudos y abrigo con esclavina, todo de color negro excepto sus también característicos botines blancos. Y largas barbas, don Ramón de las barbas de chivo según descripción de su amigo Rubén Darío. Si a todo esto añadimos la pérdida de su brazo izquierdo, ya veremos como, su imagen era simplemente inconfundible.

Siempre fue un mal estudiante. Se matriculó en la facultad de Derecho en la Universidad de Santiago de Compostela sin grandes progresos. Le gustaba más frecuentar el Ateneo y las librerías. Hacía vida de estudiante acomodado, bien financiado por su padre. Abandona los estudios de Derecho y se matricula en la Escuela de Artes y Oficios pero este nuevo intento dura poco.

En estos años de estudiante se aficiona a la esgrima y toma clases con un profesor italiano, Attilo Pontanari. También le gusta la equitación que practica con sus amigos del Regimiento de Caballería de Galicia. Se libra del servicio militar obligatorio previo pago de una cantidad (redención en metálico) como era habitual en aquellos años entre las clases acomodadas.

Fue un buen padre de familia. Tuvo siete hijos de su matrimonio con la actriz Josefina Blanco pero, uno se ellos, Joaquín María, murió a las pocas semanas de nacer de una infección intestinal. Valle no se separó de su hijo ni un momento durante toda la enfermedad hasta el momento de su muerte. En 1932 se divorciaría de su esposa Josefina.

Gallego de nacimiento, decide marchar Madrid para dar impulso a su carrera de escritor. En aquellos tiempos, cualquier aspirante a triunfar como escritor inevitablemente tenía que ir a Madrid, sede de las editoriales más importantes y donde la vida literaria se vivía en sus tertulias y sus cafés. Las tertulias de Fornos y El Inglés fueron sus habituales en estos primeros años. Ni que decir tiene que la estancia en la capital de España era aun más obligada si el candidato quería dedicarse a escribir para el teatro pues era en Madrid donde actuaban las grandes compañías como la de María Guerrero y Fernando Diaz de Mendoza.

El ambiente literario que Valle encontró en Madrid no le era favorable. La literatura realista era dominante. Azorin, Benavente, Echegaray y Pio Baroja acaparaban las editoriales. En poesía Núñez de Arce y Campoamor triunfaban. Valle Inclán escribía de otra manera y de otras cosas. Los críticos literarios consideraban sus novelas escandalosas y absurdas. Sus obras de teatro difícilmente conseguían estrenarse y duraban poco en a cartelera. Mis obras son de una noche en cartel y gracias, en palabras del propio Valle.

Aunque Valle se movía bien en los ambientes literarios y tertulianos de Madrid, ambientes siempre nocturnos, nunca fue un verdadero bohemio aunque intentase parecerlo. Su situación económica desahogada, le permitía vivir sin trabajar y dedicado a escribir. Vestía bien, siempre limpio y atildado. Francisco Umbral , uno de sus grandes admiradores, le calificaba de dandy.

Hay quien ha querido incluirle como miembro de la generación de 98 y por edad podría serlo pero por su estilo muchos estudiosos lo excluyen. Valle es un modernista como su buen amigo Rubén Darío. Respeta a Unamuno y a Antonio Machado. Y a Juan Ramón Jiménez, siempre en su torre de marfil. Pero sus grandes amigos siempre fueron el pintor Ricardo Baroja y el poeta Rubén Dario.

Desde el punto de vista político Valle siempre fue un carlista convencido. Carlista por estética solía decir. Siempre disgustado con la sociedad que le tocó vivir pensaba que había que volver a los antiguos principios que representaba el tradicionalismo. Aunque no intervino en política activa, mantuvo una buena relación con Núñez de Arce y el carlismo a lo largo de su vida. Tal vez este carlismo estaba alimentado por su animadversión a la monarquía alfonsina. En los últimos años de su vida frecuentó la tertulia del café Regina en el que coincidía con Manuel Azaña y con Rivas Cheriff con los que estableció una relación amistosa. Azaña sinceramente admiraba la obra de Valle y le apoyó siempre que pudo. Valle Criticó al dictador Primo de Rivera pero recibió con esperanza la llegada de la república.

A MODO DE BREVE BIOGRAFIA

Son pocas las biografías que se han escrito sobre Valle Inclán, menos de las que parecía merecer un personaje tan complejo y, al mismo tiempo, tan importante en la historia de la literatura española. Nosotros seguimos la de Manuel Alberca de 2015 que nos parece muy completa. En este artículo no vamos a entrar en la biografía detallada de Valle Inclán, que nuestros lectores pueden encontrar en textos más acreditados. Aquí nos interesan los aspectos de su biografía relacionados con su salud.

Su lugar y fecha de nacimiento son confusos, pues el mismo Valle hizo lo posible para mantener la confusión. Pero hay que aceptar lo que dice su certificado de bautismo que señala Villanueva de Arosa como lugar de nacimiento y la fecha de 28 de Octubre de 1866.

Su padre, Ramón Valle Bermudez, era un funcionario de la Delegación de Hacienda de Pontevedra y, al mismo tiempo, un hombre de negocios con éxito. Su madre fue Dolores Peña Montenegro. Hubo que pedir dispensa para la boda pues los contrayentes eran primos. El matrimonio tuvo nueve hijos pero cinco murieron de corta edad. Llegaron a la vida adulta, Carlos, Ramón, María y Francisco.

El nombre de nuestro personaje inscrito en el registro civil fue Ramón María José Simón Valle Peña. El apellido compuesto Valle-Inclán correspondía a un ilustre antepasado de la familia y a algunos de sus descendientes este apellido compuesto les pareció más ilustre y aristocrático que Peña. No fue, por lo tanto, una imposición legal sino una opción familiar.

SUS ESTUDIOS

Ramón María estudia las primeras letras en la escuela de primaria de Villanueva. El bachillerato lo cursa en los institutos de Pontevedra y Santiago. En general fue un mal estudiante.

En 1884 se matricula en la facultad de Derecho de la Universidad de Santiago de Compostela. Tenía 19 años de edad. Mal estudiante, abandona esta carrera y se matricula en la Escuela de Artes y Oficios en la asignatura de dibujo, pero no se presenta a los exámenes. Sus hermanos son mejores estudiantes, Carlos se gradúa de abogado y terminará siendo notario. Francisco será farmacéutico.

LO DEJA TODO PARA DEDICARSE A LA LITERATURA

En enero de 1890 muere su padre y Ramón María deja definitivamente los estudios y decide dedicarse a la literatura.

VALLE INCLAN A LOOS 28 AÑOS

Con este propósito viaja a Madrid en abril del mismo año. No tiene problemas económicos, pues está bien provisto económicamente por la herencia recibida. Sin agobios trabaja como redactor en el diario El Globo.

PRIMER VIAJE A MEJICO

En 1892 don Ramón viaja a Méjico. No está clara la razón de este viaje y a lo largo de los años Valle dio diversas explicaciones, ninguna muy convincente. Por alguna razón nunca quiso aclarar este punto. En aquellos tiempos un viaje como este era muy caro y solo al alcance de uno pocos privilegiados. Nunca se ha aclarado de donde sacó el dinero, ya que no tenía ingresos fijos. En cualquier caso parece que tenía cierto espíritu de aventura y el propósito de conocer la vida literaria de este país. Durante el año escaso que permaneció en Méjico colaboró con algunos diarios. En Marzo de 1893 ya estaba de regreso en España.

COMO PERDIO EL BRAZO IZQUIERDO

Se ha especulado mucho sobre ese incidente. Cierto es que los duelos por motivos de honor eran muy frecuentes en Madrid. Casi todos se celebraban en la Quinta Sabater, en el actual Paseo de las Delicias, pero en los más de 500 duelos celebrados en este lugar, tanto a espada como a pistola, nunca hubo heridos ni siquiera leves. Pero el caso de Valle inclán no fue un duelo sino una discusión sobre un duelo que debía celebrarse. Sucedió en la tertulia del café de La Montaña en la Puerta del Sol. Don Ramón, padrino de uno de los contendientes se oponía al duelo. El periodista Manuel Bueno, un individuo con fama de violento, intercedía a favor del otro contendiente y era partidario de que se llegara al campo del honor. Una fuerte discusión entre Valle y Bueno terminó con un bastonazo que Bueno propino a Valle en la cabeza produciendo una brecha que sangraba profusamente. En el curso de esta pelea, Valle recibió otro golpe en el antebrazo izquierdo al intentar defenderse. El herido fue trasladado a una Casa de Socorro donde se restañó la herida de la cabeza. Nadie reparó en la herida del brazo.

A los pocos días el dolor del brazo golpeado fue en aumento. Una pequeña herida en la muñeca, producida probablemente por el golpe sobre el gemelo de la camisa, empezó a dar muestras preocupantes de infección que terminó en gangrena. No hubo más remedio que amputar el brazo por encima del codo, operación que llevó a cabo el Dr. Barragán, un conocido cirujano.

Valle se tomó el episodio como un lance de mala suerte y se negó a tomar acciones contra Blanco a pesar de que algunos amigos le empujaban a retarle en duelo. Además Valle siempre presumió de lo bien que se manejaba con un solo brazo. Esto sucedía en agosto de 1899.

SUS PRIMEROS PROBLEMAS CON EL ESTÓMAGO

En 1905, a punto de cumplir los 39 años, tiene severos problemas de estómago. Sufre intensa hiperclorhidria (acidez de estómago) con dolores, nauseas y jaquecas. Hoy podemos pensar que se trataba de una úlcera de estómago. Se le recomienda tomar solo alimentos suaves y prescindir del alcohol así como tomar aguas del balneario de Marmolejo. Como tratamiento médico empieza a tomar un extracto alcohólico de cáñamo índico (marihuana) y extracto de beleño. Es de notar que en aquellos tiempos el cáñamo índico o marihuana era de uso común para aliviar molestias estomacales y se adquiría en las farmacias sin necesidad de receta médica. Valle sufrió problemas de estómago a lo largo de su vida por lo que el consumo de marihuana fue frecuente. Queda constancia de que la tomaba por vía oral, a veces en forma de píldoras, aunque es posible que también la fumase. Su alimentación ya quedaría establecida con alimentos suaves, como el queso blando, te, algo de pescado y mucha fruta.

Son los tiempos en los que estrena en Barcelona su obra Águila de Blasón y poco después publica La Guerra Carlista.

En el verano de 1909 vuelve a tener fuertes molestias de estómago durante un viaje a Navarra para participar en unos actos de la tradición carlista y tiene que regresar a Madrid.

MATRIMONIO

En 1907, concretamente el 24 de Agosto, don Ramón María del Valle Inclán contrae matrimonio con doña Josefina Blanco. El tenía 48 años y ella 28. Josefina era una conocida actriz de teatro que generalmente actuaba en la compañía de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza.

En Abril de 1910 Josefina se incorpora a la compañía de teatro de Francisco García Ortega y viaja a Argentina donde la compañía tenía varios compromisos. Valle aprovecha la ocasión y se incorpora al viaje. La gira continua por Chile y Paraguay. En Chile valle se encuentra mal, no se especifica cual era la dolencia, y se ve obligado a suspender varias conferencias que tenía comprometidas. En Diciembre están de regreso en España. Es entonces cuando la familia Valle decide establecer su residencia en Galicia, concretamente en Cambados.

LOS PRIMEROS PROBLEMAS DE LA VEJIGA URINARIA

Es en Cambados, ya en 1913 cuando tenemos la primera mención de su dolencia de vejiga. No concreta más pero seguramente tuvo un episodio de hematuria (sangre en la orina). Estaba a punto de cumplir los 50 años y se queja de su mala salud. Enfermo y decaído necesito valerme de mano ajena para escribir estas líneas, dice en una carta dirigida a su amigo Manuel Murguía.

LA GRAN GUERRA

En 1914 comienza la primera guerra mundial, también conocida como la Gran Guerra. Valle de declaró aliadófilo a pesar de que el carlismo, del que era militante, se había posicionado al lado de Alemania. Valle quiso conocer esta guerra en persona y en 1916, después de pasar por numerosos trámites, consigue el pasaporte para viajar a París. Viajó comisionado por la editorial Prensa Latina para la que debería escribir las correspondientes crónicas. Consigue un salvoconducto para visitar el frente y queda impresionado por los horrores de esta guerra. Es aquí donde adquiere, según dice, el hábito de fumar como hacían los soldados en las trincheras. Pero es probable que y fumase desde tiempo antes.

A su regreso recibe el nombramiento de profesor numerario de estética en la escuela de Bellas Artes. Es el típico momio bien pagado, 4000 pesetas al año, sin ninguna obligación. No tenía la obligación de dar clase aunque Valle iría a su aula un día a la semana. Empieza a publicar Divinas Palabras por entregas en el diario El Sol. También asiste a la tertulia de café Regina en la que coincide con Manuel Azaña, Cipriano Rivas Cheriff, Araquistain y Alfonso Reyes.

SEGUNDO VIAJE A MEJICO

En Septiembre de 1921 viaja a Méjico invitado por el gobierno de ese país. De allí viaja a Nueva York y La Habana. En Nueva York cae enfermo y tiene que suspender las actividades programadas. No está clara la naturaleza de esta dolencia pero es muy posible que hubiese tenido, de nuevo, sangre en la orina. En Enero de 1922 regresa a España.

En 1923 llega la dictadura del general Primo de Rivera. Sus correligionarios carlistas saludaron a la dictadura con entusiasmo pero a Valle estos militares le parecieron unos sargentos avinados y barateros. Seguía en contacto con sus contertulios del café Regina, todos ellos republicanos.

EL PROBLEMA DE LA VEJIGA ES UN CANCER

Estamos en 1924 y la ya pobre salud de Valle empeora. Se encuentra muy débil y tiene que dictar sus cartas a Josefina. En Marzo ingresa en la cínica del Dr. Villar Iglesias, un prestigioso urólogo de Santiago de Compostela. Ya es definitivo que Valle padece un cáncer de vejiga.

EL CANCER DE VEJIGA EN TIEMPOS DE VALLE INCLÁN

Como es lógico, el cáncer de la vejiga urinaria es el mismo en tiempos de Valle inclán y en la actualidad. Lo que ha cambiado mucho son los métodos de diagnóstico, el tratamiento y el pronóstico.

Hoy está bien establecido que un factor fundamental en la aparición del cáncer vesical es el tabaco. Los biógrafos de Valle apenas mencionan su afición a tabaco pero si mencionan su afición al cáñamo índico o marihuana que no está relacionado con este cáncer. Solo encontramos una mención clara sobre el tabaco durante su visita al frente durante la primera Guerra Mundial. Pero Valle tuvo que ser un fumador empedernido de tabaco para entender la aparición de su cáncer vesical.

El diagnóstico temprano era difícil en ausencia de los procedimientos radiológicos de los que disponemos hoy en día. La primera manifestación era la aparición de sangre en la orina (hematuria) que también era la primera manifestación de las infecciones de orina y de los cálculos de la vejiga (enfermedad de la piedra se le llamaba) patología muy frecuente entonces. De hecho, fue en los casos en los que los cirujanos abrían la vejiga para extraer los cálculos cuando se apreciaba la presencia de un tumor. Estas entradas en la vejiga se hacían a través de una incisión en el periné por el temor a las incisiones a través del abdomen que resultaban en muchas complicaciones graves. Peo estas incisiones perineales eran demasiado pequeñas para tratar un tumor canceroso.

No fue hasta 1882 cuando el cirujano inglés Henry Thompson realiza las primeras operaciones a través de una incisión en el abdomen para abrir la vejiga y extraer el tumor. La hemostasia la realizaba por medio de un electrodo de corriente galvánica. El propio Thompson ya trataba la hematuria dolorosa por medio de lavados de la vejiga con una solución de nitrato de plata.

En 1879 el cirujano alemán Max Nitze inventa un instrumento que iba a revolucionar la urologia, Se trata del cistoscopio (su nombre ya indica que permitía ver dentro de la vejiga) que consistía en un tubo cilíndrico provisto de un primitivo medio de iluminación. El instrumento podía ser introducido en a vejiga a traés de la uretra y permitía el diagnóstico visual directo. Este instrumento fue perfeccionado gradualmente a medida que la técnica iba progresando y a partir de 1910 se avanzaba en el tratamiento de estos tumores por medio de un electrodo eléctrico introducido a través del cistoscopio. Pero para los tumores grandes todavía era necesario abrir la vejiga.

A partir d 1913 se utilizan semillas de radio radioactivo introducidas directamente en el tumor a través de la vejiga abierta. No se disponía entonces de los métodos de radioterapia externa ni de la quimioterapia que son habituales en nuestros días..

No sería hasta 1930 cuando los cirujanos de Estados Unidos Stern y McCarthy desarrollan un instrumento para poder operar en la vejiga a través de la uretra (resector transuretral). Pero este procedimiento tardó en popularizarse entre los urólogos, especialmente los europeos, por lo que la cirugía a vejiga abierta siguió siendo utilizada durante toda la primera mitad del siglo XX.

VALLE INCLÁN Y SU CANCER

Esta enfermedad, con altos y bajos, le va a acompañar el resto de su vida. En este primer ingreso en la clínica del Dr. Villar Iglesias es operado de su tumor. Se le practica una cauterización de unos pólipos por medio de “un nuevo pero doloroso procedimiento”. Es posible que el Dr. Villar dispusiera de algún instrumento endoscópico para acceder a la vejiga a través de la uretra. También es posible que la intervención se realizase abriendo la vejiga que era un procedimiento habitual en aquella época. Estas cauterizaciones se realizan en el mes de Marzo y se repiten en Abril y Mayo. Valle es informado de la gravedad de su diagnóstico.

En Junio recibe el alta médica y puede viajar a Madrid. Por estos días sale de la imprenta su obra Luces de Bohemia. Ya en 1926 empieza a publicar Tirano Banderas por entregas en un periódico.

En Abril de 1929 tiene que suspender un viaje a Sevilla debido a una enfermedad por la que estuvo ingresado en una clínica durante diez días, seguramente por otro episodio de hematuria. En el verano de ese mismo año viaja a París para consultar con el prestigioso urólogo, el Dr. Leguev en la clínica Necker. No tenemos información sobre el resultado de esta consulta.

En Mayo de 1930 fallece el poeta Gabriel Miró. Valle no puede acudir a los actos programados por este evento por encontrarse ingresado en el hospital de la Cruz Roja de Madrid donde el Dr. Salvador Pascual le operó de una recidiva de su tumor vesical.

VALLE INCLAN CANDIDATO A LAS CONSTITUYENTES DE LA REPUBLICA

En Abril de 1931 se celebran elecciones y se instaura la segunda república en España. El 28 de Junio se celebran elecciones para el parlamento constituyente. Valle decide presentarse pero no encuentra acomodo en los partidos de sus amigos de la tertulia del café Regina. Teóricamente carlista ferviente, solo encuentra acomodo en el partido radical de Alejandro Lerroux en la circunscripción de La Coruña, en cuya lista va en cuarto lugar. Pero Valle no consigue ser elegido.

Pero la república no se olvida de él y le nombra Conservador General del Tesoro

RETRATADO POR ZULOAGA EN 1931

Artístico Nacional dependiente del ministerio de Instrucción Pública con una retribución elevada. En realidad se trataba de un cargo honorífico en el que Valle no tendría nada que hacer, ni siquiera acudir a su puesto. Pero Valle se lo tomó en serio y quiso ejercer sus funciones por lo que tuvo problemas con el ejecutivo que, en realidad, no contaba con él. Dimitiría poco después sin haber cobrado ninguna nómina según parece.

OPERADO DE NUEVO

En Abril de 1932 de nuevo tiene que ser operado, esta vez de urgencia por una hemorragia grave. El cirujano fue de nuevo el Sr. Salvador Pascual. La información sobre esta operación es escasa y confusa, tal vez exagerada y se habló incluso de una transfusión de sangre cuyo donante podría haber sido el escritor Antonio Robles. En cualquier caso la recuperación fue rápida y un mes después pudo acudir a una recepción en casa de Manuel Azaña.

En Junio el Dr. Pascual vuelve a cauterizar los pólipos de la vejiga. El resultado no es bueno y Valle, en carta a un amigo, dice que “me he agravado de la cistitis, vuelvo a orinar sangre y duermo a intervalos de quince o veinte minutos”. En Octubre sufre otra recaída pero a pesar de todo trata de cumplir sus obligaciones como presidente del Ateneo de Madrid, cargo para el que había sido elegido unos meses antes.

En Enero de 1933 ingresa de nuevo en el hospital de la Cruz Roja de Madrid para ser intervenido por el Dr. Pascual. La estancia se prolongó durante 73 días y tuvo que ser operado varias veces. Algunas de estas operaciones se realizaron por vía uretral sin anestesia y fueron muy dolorosas. Su estancia en el hospital fue más llevadera por las frecuentes visitas de sus hijos.

VIAJE A ROMA

En 1933 es nombrado director de la Academia Española en Roma. Por esos días se estrena en el teatro Español de Madrid su obra Divinas Palabras con poco éxito.

En Agosto de 1934 aprovecha su estancia en Roma para ver al Dr. Ermanno Mingazzini, un conocido urólogo que le había sido recomendado por el Dr. Pascual. Este médico italiano cauterizó algunos pólipos por vía uretral pero con mal resultado por lo que recomendó una operación formal, que entendemos debió hacerse a vejiga abierta. La recuperación fue lenta y se complico con un . proceso de uremia. En Noviembre, sin estar completamente restablecido, regresa a España.

EL CANCER AVANZA

En enero de 1935 solicita licencia al Ministerio de Estado con el objeto de ingresar en la clínica del Dr. Manuel Villar Iglesias en Santiago para “sufrir una delicada operación quirúrgica, la cauterización de un papiloma vesical”. Obtenida la licencia no acude a la clínica de inmediato. Se involucró, junto con otros intelectuales, en una petición al gobierno solicitando clemencia para los presos asturianos involucrados en la revolución de octubre. También dio unas conferencias en San Sebastián y no ingresó en la clínica hasta el mes de marzo.

En esta ocasión el Dr. Villar aplicó un tratamiento novedoso, con radio radioactivo que había sido descubierto por el matrimonio Curie y que el Dr. Villar había aprendido en París. Las semillas de radio hay que introducirlas directamente en el tumor con la vejiga abierta. La dureza del tratamiento le dejaba si fuerzas por lo que tuvo que permanecer hospitalizado varias semanas durante las cuales se le volvió a aplicar radio en varias ocasiones.

Experimenta una notable mejoría y hace algunos viajes por Galicia acompañado por su amigo el Dr. Manuel Devesa. Incluso se anima a escribir una nueva novela que habría de llamarse El Trueno Dorado.

Pero como era de esperar de la evolución de este tumor, en Agosto la situación empeora y es necesario aplicar de nuevo tratamiento con radio. Valle lo tolera mal y se complica con una anemia y fiebre muy alta.

EL FINAL

A mediados de Diciembre la situación ya es desesperada y solo queda el tratamiento paliativo pues no hay esperanza de curación. La uremia se trata con leche y agua, sin mejoría. Se encuentra muy débil y tiene episodios de pérdida de conciencia. Soñoliento todo el tiempo, apenas puede hablar con sus hijos que le acompañan. Su hijo Carlos no se separa de él en todo este proceso.

Don Ramón María del Valle Inclán fallece el día 5 de Enero de 1936, día de los Reyes Magos, a las dos de la tarde. El certificado de defunción, firmado por el Dr. Villar Iglesias, dice que la causa de la muerte fue una caquexia, a causa de una desnutrición profunda debido a una intoxicación general. Podemos interpretarlo como una insuficiencia renal y uremia terminal.

En su lecho de muerte el escultor Francisco Asorey hace una mascarilla con yeso. El pintor Juan Luis López hace un retrato y el dibujante Carlos Maside hace varios apuntes de la cabeza del difunto.

EL ENTIERRO

Don Ramón dejó claro que quería un entierro civil, un ataúd modesto y que no se publicasen esquelas. Aunque se ha debatido mucho sobre este asunto, está claro que Valle Inclan no recibió la visita de ningún eclesiástico en su lecho de muerte y no confesó por propia decisión.

El entierro se celebró el día 6. La comitiva fúnebre fue numerosa. El gobernador civil de la provincia, el alcalde de Santiago, el rector de la Universidad, el presidente de la Diputación de La Coruña, representantes de organizaciones obreras y culturales, así como una gran multitud de amigos y admiradores procedentes de toda Galicia. El único familiar directo que acompañó a Valle a su última morada fue su hijo Carlos Valle Inclán.

A poco de iniciado el cortejo fúnebre se desató una lluvia extraordinariamente intensa. Uno de los presentes lo describió con viento, truenos y relámpagos. La mayoría de los acompañantes huyeron en busca de refugio en bares y soportales. Alguien dijo que el verdadero negocio lo hicieron los taberneros. Al final solo fueron al entierro los que tenían que ir y los que de verdad deseaban hacerlo.

El féretro fue llevado

AUSTERA TUMBA EN EL CEMENTERIO DEBOISACA

a hombros hasta en cementerio municipal de Boisaca en Santiago de Compostela donde finalmente fue enterrado.

Se ha contado una anécdota, que apareció en varios medios y por boca de algunos supuestos testigos, que se ha demostrado que fue falsa. Según esta historia, cuando el féretro ya estaba en la fosa, uno de los presentes (se han barajado varios nombres), que era miembro de la extrema izquierda, al apreciar que sobre la tapa del ataúd había un crucifijo, se lanzó sobre ella para arrancarla al grito de que Valle era ateo la cruz era un insulto. Falsa historia pero que transformada en anécdota ha persistido hasta nuestros días.

Por cierto, Valle nunca se proclamó ateo pero si ferviente anticlerical. En cualquier caso, el entierro tuvo aspectos de esperpento que tanto habría gustado a don Ramón María del Valle Inclán.

Para realizar este artículo nos hemos ayudado de las siguientes referencias:

Alberca, Manuel. La Espada y la Palabra. Vida de Valle Inclán. Tusquets Editores. Barcelona 2015.

Reigosa, Carlos. La Muerte de Valle Inclán. El Ultimo Esperpento. Ezaro Ediciones. Madrid 2008.

Umbral, Francisco. Valle Inclán. Los Botines Blancos de Piqué. Editorial Planeta. Barcelona 1997.

La Touche, Sussanah y otros. Open Cystotomy for Bladder Cancer. The Rise and Fall of a Historical Operation. Publicado en la revista De Historia Urologiae Europaeae. Volumen 20, Asociación Europea de Urología. 2013.

Fariña Pérez, L. A. Pasión y Muerte de Don Ramón María del Valle Inclán. Comunicación en el LXVII Congreso Nacional de Urología de España.

Pérez Blanco, Francisco. La Hematuria de Valle Inclán Revista de Investigación Clínica. 2004.

 

 

 

 

 

 

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